16.10.2019 |

Segundo encuentro con representantes de partidos políticos en la FDER

Culminó el ciclo de conferencias sobre política comercial del Uruguay en la inserción internacional y los partidos políticos

La Facultad de Derecho de la UM (FDER) organizó la segunda conferencia con representantes de los diferentes partidos políticos en torno al tema de política comercial e inserción del país en el contexto global comercial. En esta oportunidad, que se desarrolló el 3 de octubre en el Centro de Postgrados de Carrasco, participaron representantes del Partido Colorado, Frente Amplio y Partido de la Gente.  

En la primera conferencia, realizada el martes 24 de setiembre, participaron el Prof. Diego Escuder del Partido Nacional, José Luis Alonso de Cabildo Abierto y el diputado Iván Posada del Partido Independiente. En esta segunda instancia estuvieron presentes Isidoro Hodara del Partido Colorado, Carlos Luján del Frente Amplio y Verónica Barbisan del Partido de la Gente. La conferencia fue coordinada y moderada por el Dr. Jorge Fernández Reyes, director del Máster y Postgrado en Integración y Comercio Internacional y el Dr. Nelson Yemil Chabén, catedrático del Postgrado en Política Comercial y Comercio Exterior.      

 “Retomar la soberanía sobre la política comercial”

“Un lineamiento central de la política comercial es su apego a un marco multilateral, que hoy está en riesgo. Su ausencia nos coloca en la vigencia de la ley del más fuerte en lugar de disciplinas consensuadas que conllevan garantías, sobre todo, para los países pequeños”, destacó Isidoro Hodara del Partido Colorado.

Respecto al marco regional, Hodara señaló que Uruguay se encuentra encorsetado porque “hemos colocado nuestra política comercial en condominio en el marco del Mercosur. Esto rompió en los hechos la ecuación básica del Mercosur, que nunca fue para Uruguay intercambiar protecciones recíprocas, sino superar las limitantes que para las inversiones se derivaban del tamaño insuficiente de nuestro mercado interno”.

A su vez, agregó que esta situación impone retomar la soberanía sobre la política comercial, importar -a través de acuerdos comerciales- disciplinas que orienten a una mayor competitividad y rediseñar independientemente instrumentos de promoción como la admisión temporaria o la ley de promoción de inversiones. “Por esta vía podremos manejarnos de manera lo más óptima posible respecto de nuestro comercio exterior. Nuestras exportaciones dejarán de pagar, al menos en parte, los 270 millones de dólares que cada año enfrentan en los mercados de destino, en ausencia de negociaciones para obtener aranceles preferenciales”, dijo el representante del Partido Colorado. Y añadió: “Nuestras importaciones dejarán de sufrir los costos adicionales de proteger bienes que nuestro país no produce, pero que son producidos por nuestros socios”.

“Alineación con un modelo de desarrollo inclusivo, de concepción artiguista”

“La discusión en torno a la dimensión internacional del programa del Frente Amplio (FA) ha estado cargada de futuro. No hay programa electoral -menos aún, de gobierno- que dé cuenta de la inserción internacional del país sin horizonte, sin visión, sin un mundo deseable y deseado. La propuesta depende de la visión sobre el mundo que vamos a habitar en treinta años, cómo será el sistema internacional en octubre del 2049, a un siglo de la revolución comunista en China. Lamentablemente, la incertidumbre y la inestabilidad son las únicas constantes de nuestro tiempo”, explicó Carlos Luján, representante del Frente Amplio.

Para Luján hay dos caminos en tensión que se presentan para todos los partidos políticos al definir su política comercial: la apertura global y la integración regional, y de allí al mundo. “La primera alternativa supone aflojar las conexiones con nuestra región hasta el abandono; la segunda, significa ayudar a construir una agenda externa de MERCOSUR rica, densa, dinámica y en expansión”, señaló.

Ante esta bifurcación de caminos, dijo que el Frente Amplio ha tomado, “luego de dos años de intensas discusiones internas sobre múltiples matices, una decisión: continuar la senda ya trazada por los sucesivos gobiernos de izquierda del llamado ciclo progresista, avanzar en acuerdos como los ya firmados con la Unión Europea y el EFTA, continuar la negociación con países como Corea del Sur, Canadá y Singapur -que están hoy en tratativas más que prometedoras-, pensar, incluso, en buscar acuerdos con los países del Asia Pacífico”, remarcó Luján.

Además, sostuvo que el programa del Frente Amplio busca que la dimensión comercial de la política internacional esté alineada con un modelo de desarrollo inclusivo, de concepción artiguista, con una vocación regional y, simultáneamente, una apertura a todas las posibilidades de vínculos comerciales positivos con todos los países del mundo. “En todos los casos, los mandatos negociadores deben ser claros y flexibles, deben desarrollarse con altos niveles de profesionalismo y con firmeza en la conducción política, con amplia disposición a confluir con las posturas de los restantes partidos políticos democráticos del Uruguay”, añadió Luján.

“Reposicionar al país como un actor serio y dinámico”  

Verónica Barbisan del Partido de la Gente sostuvo que Uruguay enfrenta dos grandes problemas en temas de política comercial y exterior: la gobernabilidad y el acceso a los mercados. En referencia a la gobernabilidad, la representante del Partido de la Gente manifestó que “el gobierno tiene que aprender de los errores. Es inadmisible que se apruebe un acuerdo en el Poder Ejecutivo referente al TLC con Chile como sucedió y que luego el gobierno lleve dicho proyecto aprobado en el Ejecutivo al plenario del Frente Amplio para su discusión/aprobación”. Y respecto al acceso a los mercados añadió que: “Desde el año 2017 Uruguay dejó de ser elegible para el beneficio del sistema generalizado por parte de Estados Unidos, sistema por el cual los países desarrollados determinan de forma unilateral los países y productos que incluirán en sus programas (…) no solo nos retiró el beneficio Estados Unidos, sino que también nos lo retiró Turquía y la Unión Europea en 2014, Canadá en 2015 y Japón en 2017”. 

Barbisan señaló que, en el futuro, será necesario impulsar reformas al régimen comercial del Mercosur, reposicionar al país como un actor serio y dinámico y con voz de mando en las relaciones internacionales acorde con sus valores y compromisos históricos, “involucrándose activamente en la negociación de acuerdos comerciales del país y suministro de información, así como la coordinación con el sector privado para siempre beneficiar el motor productivo y empresarial del país, que genera el empleo y mueve la economía”, dijo la representante del Partido de la Gente. 

Explicó, además, que desde su partido se propone la creación de una plataforma educativa y productiva de derivados financieros para el sector privado para minimizar riesgos y reducir costos de financiación y mejorar la competitividad del sistema productivo y de servicios, principalmente en el agro y los productos que cotizan en bolsa. “Hay un sinfín de herramientas que el productor hoy no dispone, tenemos una bolsa y un banco central que maneja al dedillo los instrumentos financieros y nunca se nos ocurrió pensar en el sector productivo de nuestro país y brindarle esas herramientas tan valiosas a la hora de mitigar los riesgos que conlleva la producción agropecuaria, hacerlos más competitivos y promover su desarrollo”, concluyó.