26.09.2019 |

“Combinar el estudio y el deporte es posible”

El alumno de Abogacía de la Facultad de Derecho de la UM ganó medalla de bronce en los World Roller Games 2019 de Barcelona

Facundo Dufrechou es alumno de 4to año de Abogacía de la Facultad de Derecho de la UM. En julio ganó una medalla de bronce en los World Roller Games 2019, en el Campeonato Challenger masculino de Hockey Patines que se llevó a cabo en Terrasa, Barcelona. En la siguiente entrevista habla sobre su pasión por el Derecho y por el deporte que practica hace 17 años.

¿Cuáles son tus objetivos a futuro respecto al Derecho?

Como tengo una inclinación hacia la rama penal del derecho, que despertó mi interés a muy temprana edad, además de ejercer la profesión, me gustaría ser docente de esta materia. Apunto a una formación profesional integral, soy apasionado por la búsqueda de soluciones a los conflictos. Mi mayor objetivo es ayudar y seguir creciendo como persona.

¿Hace cuánto practicás hockey sobre patines?

Practico hockey desde los cuatro años de edad, ahora tengo 21. Comencé a entrenar en el Platense Patín Club, pasé por todas las categorías inferiores hasta que cumplí 14 años y me ascendieron a primera, donde jugué hasta los 18 años. Si bien la competencia en Uruguay es mínima, porque existen solo cinco clubes, durante mi adolescencia tuve la suerte de ir a jugar a Buenos Aires, donde la competencia es mejor y cuenta con una gran cantidad de equipos.

A los 18 años decidí, con la ayuda de mi madre, crear un nuevo club para formar jugadores y poder competir en todas las categorías. Finalmente, mi sueño se hizo realidad en Huracán Buceo, donde formamos varias categorías y armamos un equipo de primera que ese mismo año salió campeón uruguayo.

Hasta el día de hoy soy jugador del Club Huracán, al cual agradezco por abrirme las puertas y darme la posibilidad de seguir creciendo. Si bien dejé de oficiar como profesor, sigo jugando por el club en la actualidad.

¿Cómo surgió tu pasión por este deporte?

La pasión por el hockey surgió en mi niñez. Mi madre fue profesora y patinadora de artístico por lo que siempre la acompañé a los entrenamientos y competencias. Hasta que un día, empecé a practicar en el Platense Patín Club.

En la adolescencia, mi padre me llevó a jugar a Peñarol, después de dos entrenamientos me ficharon en la séptima división, pero después de un año y medio me di cuenta de que prefería el hockey.

¿Ya habías participado anteriormente en un mundial?

Sí, este fue mi 4to mundial. Tuve la suerte de jugar un mundial A en Angola en el 2013 y un mundial sub 20 ese mismo año en Colombia. Si bien era un niño, aprendí mucho en ambas experiencias. Creo que parte de lo que soy hoy es gracias a las oportunidades que me dio el hockey.

¿Qué significó para vos obtener una medalla de bronce?

Quedamos terceros, ganándole a India. Jugamos partidos muy complicados, pero la confianza que tenía el equipo hizo posible un buen resultado. Quienes conocen este deporte saben que es un suceso histórico, porque no se había obtenido una medalla anteriormente.

Creo que para mí fue uno los momentos más increíbles de mi vida, porque jugué de titular en todos los partidos y convertí algunos de los goles más importantes del campeonato. La alegría que se siente al obtener buenos resultados después de tanto sacrificio es inmensa. La competencia superó mis expectativas. Lo que sentí al vestir la camiseta uruguaya en un mundial y cantar el himno en un estadio repleto de personas es inexplicable.

¿En qué consiste tu entrenamiento?

Para alcanzar los niveles internacionales y estar a la altura de la competencia entrenaba seis días de la semana: tres días de entrenamiento en pista y otros tres de entrenamiento físico.

¿Cuáles han sido tus mayores desafíos a la hora de combinar estudio con deporte profesional?

Desde niño tuve que aprender a repartir mi tiempo para poder entrenar sin descuidar el estudio. El desafío es encontrar el equilibrio justo. No es fácil, pero con sacrificio combinar el estudio y el deporte es posible, y más cuando es algo que a uno le apasiona. Incluso, muchas veces el deporte es el canal por donde uno se desahoga y se desestresa cuando tiene que estudiar mucho.

¿Cuál fue el apoyo que recibiste de la UM?

Estoy muy agradecido con la Facultad de Derecho porque desde que empecé a cursar la carrera, toda la cátedra fue muy solidaria y respetuosa conmigo. Me brindaron flexibilidad y comprensión para que pudiera estudiar sin dejar el deporte. También gracias a mis compañeros, hoy sigo al día con las materias que curso. Todos me hicieron el camino un poco más fácil.

Además del apoyo de la Universidad, ¿hubo otros factores clave para obtener un buen desempeño?

Sí, la familia y los amigos son uno de los pilares más importantes en estos procesos donde muchas veces el camino se hace difícil. Pero creo que el factor clave está en la dedicación y amor que uno les pone a las cosas. La automotivación, el esfuerzo y enfocar las energías en lo que uno quiere lograr es fundamental.

¿Qué le aconsejarías a un deportista que está pensando en comenzar una carrera universitaria? ¿Es posible hacer ambas cosas?

Hoy en día el estudio es fundamental, es la posibilidad de tener una herramienta intrínseca, como el conocimiento, que nadie te la va a poder quitar. Hay que tener claro que solo con el deporte no alcanza, y en el caso de que alcance, estudiar una carrera te hace crecer, madurar. En conclusión, sí es posible, si existen deseos de progreso y superación. Les aconsejo que se animen y que se esfuercen, porque con el tiempo recogerán los frutos.