01.09.2017 |

“No hay desarrollo económico posible sin una ciudadanía altamente educada”

El Doctor en Economía y Director académico de CERES Ernesto Talvi visitó la UM y estuvo a cargo de la charla para Alumni: “Por el Uruguay que soñamos: desarrollo económico y educación, compromiso de todos”

En el marco de los Encuentros Ciudadanos organizados por el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES), Ernesto Talvi brindó la charla titulada: “Por el Uruguay que soñamos: desarrollo económico y educación, compromiso de todos”.

El Director académico de CERES comenzó afirmando que “no hay desarrollo económico posible sin una ciudadanía altamente educada" y explicó que, a través de encuentros abiertos a todos los ciudadanos de distintas localidades del país, pretenden “compartir su misión y proyecto del país de nuestros sueños”. Hasta el momento han realizado 40 encuentros en los 19 departamentos.

Luego presentó la situación actual del Uruguay y sus desafíos en materia de educación, desarrollo económico y empleo: “El trabajador promedio del Uruguay tiene ocho años y medio de educación formal. En promedio, eso significa algo menos que ciclo básico terminado. Para que se hagan una idea, un país desarrollado tiene, en promedio, 14 años de educación formal, por lo tanto, nos llevan una carrera y un postgrado de diferencia. Además, de acuerdo a las pruebas Pisa, sólo uno de cada dos personas que tiene ciclo básico y secundaria completa reúne las destrezas necesarias para desenvolverse con soltura y posibilidades de éxito en la sociedad del conocimiento. Y si miramos a los trabajadores, solo un tercio de los que están en actividad tienen los requisitos necesarios para lo que se llama la “economía del siglo XXI”.

Talvi también hizo hincapié en la velocidad acelerada de los cambios y de la propagación de las invenciones y de las nuevas tecnologías: “Los humanos nos vamos a tener que ir moviendo hacia estados más elevados de conocimiento porque los procesos automatizables van a ser sustituidos con máquinas y la economía colaborativa”.

Frente a esta realidad indicó que habrá que preparar a los jóvenes para desempeñarse en trabajos que aún no existen y para usar tecnologías que aún no se inventaron. Pero, ¿cómo se prepara a un joven para lo desconocido? “Se lo forma en capacidades: de crear, de analizar con sentido crítico, de emprender, de innovar, de empatizar con el otro, de trabajar en equipo, de adaptarse a circunstancias cambiantes, de sobreponerse a la adversidad y al fracaso”, respondió.  

También remarcó que la educación es una de las herramientas esenciales para ayudar a revertir la sociedad fragmentada que existe en Uruguay, y que impide un desarrollo económico completo. Y añadió: “Si no preparamos a nuestros jóvenes para la sociedad del conocimiento, quedarán condenados a la informalidad y por ende a trabajos más precarios, peores pagos y sin la debida protección social”.

Para finalizar presentó ejemplos de proyectos formativos en contextos críticos a nivel nacional que han tenido éxito al emplear tecnologías de gestión educativa. En Casavalle existen instituciones como Impulso, Los Pinos y el liceo Jubilar. En Casabó, un ejemplo es el liceo Providencia. En Punta de Mangas, el liceo Espigas y, en Paysandú, el liceo Francisco. “En resumen, este tipo de proyectos es de contención, de excelencia académica para chicos que de otra forma serían desertores potenciales. Es un proyecto de familia y comunidad y, además, es un proyecto de educadores”, concluyó Talvi.